Situada en Gumpendorfer Strasse 11, en el distrito número 6 de Viena, el Cafe Sperl es una antigua y encantadora cafetería típica vienesa. Su decoración interior, su enorme selección de cafés y la oferta de comida que ofrecen, hacen que el Cafe Sperl sea un lugar vienés de pura cepa. Las raciones de comida que sirven son caseras y abundantes y, en el Sperl, puedes desde desayunar, a tomar un café o a comer o cenar.
A esta cafetería le tengo un aprecio especial, ya que fue la primera que pisé la primera vez que vine a Viena de vacaciones. Y ya ese día, tomando un café sentada en sus sofás de terciopelo rojo, rodeada de sus muebles macizos de madera oscura, me planteé por primera vez el hecho de venirme a vivir a Viena. Venir a esta ciudad tan romántica y elegante. Y es que el Sperl es un claro ejemplo de lo que es Viena.
Inaugurado en 1880, el Sperl se llamaba Cafe Ronacher en honor de su dueño, Jacob Ronacher. Este decoró su interior imitando a las cafeterías de la Ringstrasse, es decir, con suelos de parqué, sillas de Michael Thonet, mesas de mármol y mesas de billar. Pero Jacob Ronacher, al cabo de solo un año de haber inaugurado la cafetería, decidió vendérsela a la família Sperl por motivos que no están muy claros. Los Sperl cambiaron el nombre del local pero decidieron dejar la decoración como estaba. Así, el Sperl empezó a ser concurrido por una selecta clientela compuesta por escritores, arquitectos, pintores, compositores, músicos y actores, los que le dieron el empujón para que empezara a ser lo que es ahora, una cafetería de renombre, llena de historia y cultura.

Su página oficial es: www.cafesperl.at

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